Sector: servicios profesionales. Reto: el funnel de captación traía volumen, pero muy pocos leads realmente calificados. Resultado: leads calificados x3 en 90 días.
Brightline gestionaba varias campañas de anuncios con públicos y mensajes distintos, pero todas alimentaban un único funnel genérico: un formulario corto, sin ninguna pregunta de cualificación, que entregaba al equipo comercial la misma cantidad de curiosos que de clientes potenciales reales. El volumen de leads parecía bueno en el informe mensual — hasta que se miraba cuántos de ellos llegaban a convertirse en cliente.
En 90 días, los leads realmente calificados que llegaban al equipo comercial se triplicaron frente al funnel genérico anterior. El cambio no fue conseguir más volumen — fue dejar de tratar el tráfico de pago como si fuera una sola audiencia con una sola necesidad.